Yeah, eh oh oh oh,
desde el corazón de la calle, el que siempre deja su huella.
La vibra sube, la noche es nuestra, siente cada palabra, siente cada línea, esto es pura vida.
Me conocen en cada esquina, saben quién camina firme y no se quiebra. Cada paso que doy resuena en la ciudad, cada mirada confirma que el barrio me respeta. Mi historia se escribe con fuego y sudor; cada noche es testigo de cómo lucho por lo mío. Nadie me frena, nadie puede igualarme; lo que traigo es real, lo que digo se siente, mis palabras golpean como trueno en el asfalto.
La calle es mi escuela, el respeto mi diploma. Cada amigo, cada enemigo, cada situación me enseñó a ser quien soy. La música es mi escudo, el flow mi espada, y cada letra que escupo refleja mi esencia. Camino sin miedo, con la mirada alta, porque el que sabe de lucha entiende que lo mío no es juego. Cada historia que cuento marca el tiempo, cada sacrificio vale, cada logro es merecido.
Me conocen y saben que nunca cedo, que siempre voy por más, que lo que hago es pasión pura y corazón de guerrero. La ciudad vibra con mi paso, la energía se siente, mi nombre se escucha y mi estilo se reconoce. No hay pausa ni descanso; cada línea que escribo prende fuego en el barrio. Todos saben que no se esconde, que siempre lucha y siempre gana, que cada movimiento tiene razón y que cada decisión deja marca.
Sigo firme, sin desviarme, porque la calle me enseñó a ser fuerte, a ser constante, a nunca rendirme. Mis rimas son balas de verdad, mis palabras son testigos de lo que vivo. Cada noche sube la adrenalina, cada esquina guarda secretos que yo transformo en versos. Mi gente me sigue, el barrio me observa; saben que lo mío es único, saben que siempre voy con la frente en alto.
Lo que viene es grande, lo que traigo es fuego, no hay quien me pare, no hay quien me alcance. Cada paso que doy deja historia, cada acción refleja mi esencia. La música me guía, el ritmo me domina, y todo el mundo sabe que Jesús Burga el crack nunca se rinde. Cada calle me reconoce, cada amigo me apoya, cada enemigo me respeta.
La vibra es intensa, la noche es larga, y yo sigo creando, luchando, conquistando, marcando camino, dejando legado, haciendo historia viva. Nadie puede detenerme, nadie puede igualarme; lo que hago es fuego, lo que siento es real, lo que vivo es auténtico. Cada letra que escribo prende llama en el barrio, cada mirada confirma quién soy, cada paso demuestra que estoy hecho para esto.
El respeto se gana y yo lo llevo tatuado en mi ser. Mi voz es potente, mi flow es constante, la calle es mi escenario y la vida es mi premio. Lo que traigo no se copia, no se imita; lo que hago es original, lo que siento es puro, lo que vivo es verdadero. Sigo subiendo, sigo brillando, sigo creando, porque me conocen, porque saben que Jesús Burga el crack no se detiene, no se esconde, no se rinde.
Atlantic Music The Factory.