Verse 1
Pongo la mirada en ti, no en templos ni en sermón,
no en el hombre que habla lindo, ni en la moda de la fe.
Pongo la mirada en ti, en el ruido de mi voz,
en el corazón cansado que aún pregunta “¿para qué?”.
No se trata de apariencia, ni de repetir guion,
se trata de hacer silencio y escuchar tu habitación.
Ahí descubro que allá adentro
también vive el Creador,
que Dios no está en el mito,
está en mi propio valor.
Pre–Chorus
Ya la lección de esta temporada
se escribió sobre mi piel.
Lo que vino a quebrarme
ya me enseñó quién soy también.
Es momento de soltar el miedo,
de abrazar lo que aprendí,
de aceptar mi nueva versión
y salir a compartir.
Chorus
Pongo la mirada en ti,
en el yo que estaba escondido entre deber y religión.
En el ser que ahora entiende
que Dios es fuente y creación.
Pongo la mirada en ti,
en la historia que sangró pero hoy tiene explicación.
Voy a usar todo lo vivido
para que otros puedan ver
que la vida son lecciones,
no castigo ni perder.
Verse 2
Esta etapa fue un desierto
de preguntas sin final,
donde el cielo guardó silencio
mientras yo quería señal.
Pero en medio de la sequía
algo en mí comenzó a arder:
comprendí que entre las ruinas
también se aprende a querer.
Ya no busco un Dios de mármol
al que todo hay que agradar,
busco al Dios que en mi caída
me enseñó a levantar.
Y al mirar mi propio rostro
con más honesta compasión,
veo al alumno y al maestro
compartiendo el mismo son.
Pre–Chorus
Ya entendí que este proceso
no era solo para mí,
era escuela para mi alma
y para quien venga detrás.
Lo que un día fue herida abierta
hoy se vuelve manual,
para que otros en su guerra
no se sientan tan igual.
Chorus
Pongo la mirada en ti,
en el yo que estaba escondido entre deber y religión.
En el ser que ahora entiende
que Dios es fuente y creación.
Pongo la mirada en ti,
en la historia que sangró pero hoy tiene explicación.
Voy a usar todo lo vivido
para que otros puedan ver
que la vida son lecciones,
no castigo ni perder.
Bridge
Ahora toca salir y bendecir,
disfrutar del fruto sin perder el porqué.
Recordar que cada logro
es un préstamo de la fe,
que se comparte, se agradece,
no se guarda solo en él.
Quiero que cuando me miren
vean alguien de verdad,
no un santo de caricatura,
sino un hombre al natural,
que aprendió que estar aquí
es aprender a vivir,
amar, agradecer, soltar
y enseñar a sonreír.
Final Chorus
Pongo la mirada en ti,
en la voz que dice “vive, no te quieras escapar”.
En el Dios que es creador
pero me invita a caminar.
Pongo la mirada en ti,
en la nueva versión que hoy decido abrazar.
Que mi historia sea respuesta
para quien no ve el porqué:
la vida es para aprenderla,
para amar, servir y creer.
Salgo ahora a bendecir
lo que la cosecha me dio,
sin perder nunca el rumbo
ni el motivo que Dios puso:
estar aquí, ser humano,
y dejar huella de amor.