Yeah…
El norte está frío… la lluvia no para.
Kosetxa vuelve…
con las orejas puestas.
En DEERISLE no hay calma, solo balas en la espalda,
Kosetxa camina solo, su sombra le habla.
Mochila rota, el alma cargada,
Cada lata que encuentra, una historia contada.
Tiene hambre, pero más de adrenalina,
Persigue los ecos que la locura ilumina.
En la noche, cuando todo se congela,
Se pone su traje y el conejo se desvela.
¡Eh! — Kosetxa corre bajo la tormenta,
¡Eh! — Con su máscara puesta, mente violenta.
Entre zombies y fuego, el tipo se reinventa,
El conejo del apocalipsis nunca se lamenta.
A veces cura, a veces dispara,
A veces ríe solo mirando una lata rara.
Colecciona vendas, recuerdos, locuras,
Se esconde entre ruinas y dudas oscuras.
Los nuevos le temen, los viejos le respetan,
Cuando ven las orejas, saben que aprietan.
Un salto, un disparo, desaparece en la bruma,
Kosetxa y su sombra — locura en la
¡Eh! — Kosetxa corre bajo la tormenta,
¡Eh! — Con su máscara puesta, mente violenta.
Entre zombies y fuego, el tipo se reinventa,
El conejo del apocalipsis nunca se lamenta.
Tal vez no está loco… solo cansado,
De un mundo podrido, de un sol oxidado.
Pero cada vez que sangra, cada vez que cae,
El conejo se levanta y la cordura se va.
(Kosetxa...)
Corre, dispara, ríe…
No queda nada, solo tú y el conejo,
En este infierno llamado DayZ