Nací a las orillas de una ciudad de nadie cuando era más tranquilo transitar por sus calles esos viejos tiempos donde yo recordaba era oportunidad de vida salir cada mañana y así yo fui creciendo en la ciudad de nadie con fe en la mirada de mis amados padres
Han pasado muchos años días buenos días malos pero hoy todo parece algo exagerado
Ahora en estas calles se percibe un olor
Un olor a miedo y muerte en cada lugar y rincón
pues parece tomada ciudad y mi nación por violencia, odio y la drogadicion que a cada paso deja hijos en condición