(Verso 1)
Siento que no puedo con más,
cada vez que vuelvo a caer,
reptando desde el fondo,
con el alma en carne viva,
regreso, de alguna forma, a renacer.
(Verso 2)
Aquí de nuevo, en fango movedizo,
pero ya sé...
aunque mi voz se quiebre,
aunque me tiemble la piel,
hoy me abrazo más fuerte,
hoy me elijo… me aprendo a querer.
(Estribillo)
Aunque me apuñale el adiós,
aunque las lágrimas ardan sobre mi piel,
seré mi cobijo, mi puerto,
seré mi luz otra vez.
No voy a mendigar estrellas,
cuando yo misma nací para arder.
(Puente)
No voy a guarecerme en espejismos de niebla,
no más sombras, no más ausencias,
cuando yo sé lo que puedo ofrecer...
(Estribillo final)
No, no voy a mendigar estrellas,
cuando yo misma nací para arder.
Para arder…