(Verso 1)
Más batallas en silencio
de las que nadie puede ver.
Cargando cadenas que se enredan rabiosas hasta hacerme caer
Reptando desde el fondo, con el alma en carne viva, sigo el camino de jirones de la última vez. Sé que aunque desecha en trozos, siempre consigo renacer.
(Verso 2)
Ya es terreno conocido, este fango movedizo,
pero sé...
¡Que una vez más no podrá conmigo!
aunque mi voz se quiebre!
aunque me tiemble la piel,
hoy me abrazo más fuerte,
hoy me elijo… me aprendo a querer...
(Estribillo)
Aunque me apuñale el adiós,
aunque las lágrimas ardan sobre mi piel,
seré mi cobijo, mi puerto,
seré mi luz otra vez.
No voy a mendigar estrellas,
cuando yo misma nací para arder.
(Puente)
No voy a guarecerme en espejismos de niebla,
no más sombras, no más ausencias,
cuando yo sé lo que puedo ofrecer...
(Estribillo final)
No, no voy a mendigar estrellas,
cuando yo misma nací para arder...
¡¡Para arder!!