(Intro hablada)
Desde San José, Plaza Viques… hasta New Jersey…
la vida pega duro, pero también enseña.
Y aquí va la historia de Julián.
(Verso 1)
Soy Julián, tico de corazón,
Plaza Viques fue mi escuela y mi razón.
Con Nano y Estaban me hice de valor,
tres chamacos con sueños, puro fuego y honor.
Pero un día la suerte se puso a temblar,
Estaban en la moto… no volvió a llegar.
Y aunque pasen los años, lo sigo de veras,
lo cargo en la mente, lo lloro en silencio afuera.
(Coro)
Y no se olvida el compa, se queda en el pecho,
la vida te quiebra pero te endereza derecho.
Yo le rezo a Dios, pa’ no caer de nuevo,
por mi niña Julieth yo le pongo el esfuerzo.
Aunque duela la historia, aquí sigo parado,
desde Costa Rica hasta el frío americano.
(Verso 2)
También me tocó a mí mirar la muerte pasar,
un choque de carro, me quiso apagar.
Vi luces, vi sombras, sentí el final,
y dije “si salgo, voy a cambiar”.
Agarré mi camino, me tocó emigrar,
a Estados Unidos me vine a rifar.
Bloomfield, New Jersey, llegué sin más,
con fe en la maleta y ganas de triunfar.
(Verso 3)
Ahí conocí a mi esposa, formamos hogar,
y Dios nos dio a Julieth pa’ poder soñar.
Pero la vida a veces se sabe torcer,
nos separamos… me tocó crecer.
Llegué pa’ Trenton, con el corazón pesado,
pero el destino traía algo guardado.
Conocí a Erick, compa de verdad,
me enseñó del roofing, y a chambear sin mirar atrás.
(Coro)
Y no se olvida el compa, se queda en el pecho,
la vida te quiebra pero te endereza derecho.
Yo le rezo a Dios, pa’ no caer de nuevo,
por mi niña Julieth yo le pongo el esfuerzo.
Aunque duela la historia, aquí sigo parado,
desde Costa Rica hasta el frío americano.
(Puente)
Me levanto temprano, sin miedo y sin queja,
la fe me sostiene cuando el mundo me aprieta.
Pa’ que a mi hija nunca le falte nada,
mi lucha es por ella, por verla cuidada.
(Final / Despedida hablada)
Un saludo pa’ los compas, pa’ la raza y los amigos,
pa’ Nano que está firme, y pa’ Estaban que va conmigo.
Y un saludo bien marcado, con respeto y con cariño,
pa’ la compañía que me enseña el camino:
M&R Roofing, pura escuela, puro equipo… ¡ánimo!