Realmente lamento ser
El amor de tu vida y tu perdición,
Aquello que rompió tu corazón,
Como si fuera una contradicción:
Lo mejor de lo peor,
Tu cura y tu maleficio,
La muerte después de la vida,
Tu paz pero tu sacrificio.
Fuimos dos caras de la misma moneda,
Inextricablemente unidas,
Pero víctimas del azar,
De un mal pronóstico, de un "¿qué puede salir mal?"
Amamos en desventaja,
Nos perdimos por errores
Y ahora el eco de tu voz
Es mi castigo entre canciones.
Lo peor de mí se quedó en ti,
Y lo mejor de ti vive lejos de mí.
Kilómetros separan el ahora y el ayer,
Pero tu sombra siempre vuelve a aparecer.
Qué alegría seguir vivo,
Qué tortura esta soledad.
¿Qué hará que me libere?
¿Con qué ansiedad voy a ocultar
El veneno que dejaste?
El amor que no logré escupir.
Si lo mejor de mí murió contigo,
¿Para qué seguir?
Enterré lo profundo, pero sigue latiendo,
Un veneno dulce que me sigue destruyendo.
No puedo culparte, ¿cómo lo haría?
Si lo que fuimos fue amor y agonía.
Ahora camino sin rumbo fijo,
Marcado por tus caricias y mi castigo.
¿Qué queda de nosotros? Solo cicatrices,
Un recuerdo que arde y no se desdice.
Fuimos héroes y villanos de nuestra propia historia,
Una épica donde el amor perdió su gloria.
Pero si me dieran la opción de volver atrás,
Elegiría ser tu perdición una vez más.
Qué alegría seguir vivo,
Qué tortura esta soledad.
¿Qué hará que me libere?
¿Con qué ansiedad voy a ocultar
El veneno que dejaste?
El amor que no logré escupir.
Si lo mejor de mí murió contigo,
¿Para qué seguir?
Ahora lo entiendo,
No fuimos un error, fuimos destino,
Un choque de estrellas en el camino.
Pero aunque el amor nos deshizo a los dos,
Tú siempre serás mi peor versión,
Pero mi más grande canción.