Verso 1)
La pared es un muro que no cede,
El aire es un mar que me agrede.
En cada respiro, el ahogo crece,
Y la calma que busco, desaparece.
(Coro)
Y en esta desesperación sin fin,
Mi alma grita, ¿dónde está mi salvación?
Cada latido es un tambor que resuena,
En la cárcel de esta eterna condena.
(Verso 2)
Mis manos tiemblan, la vista es borrosa,
Esta asfixia interna, mi única esposa.
El mundo se aleja en un susurro mudo,
Mientras la soledad, me abraza desnudo.
(Coro)
Y en esta desesperación sin fin,
Mi alma grita, ¿dónde está mi salvación?
Cada latido es un tambor que resuena,
En la cárcel de esta