(Intro)
No saben lo que pasé, pero aquí sigo, bro…
De Oaxaca pa’l mundo, sin truco, solo fe.
Huajuapan me vio nacer, el destino me llevó,
del suelo al cielo, Dios me levantó.
(Verso 1)
Me adoptaron de niño, con tres meses apenas,
la vida me cambió el rumbo y no me dio pena.
Crecí en el Estado de México, Nezahualcóyotl, con sueños y cadenas,
sin saber de mis padres, pero sin condenas.
A los ocho perdí a mi jefe, fue un golpe frío,
a los diecisiete, mamá se fue con el rocío.
Solo en el camino, sin nadie al mío,
pero con Dios de testigo, nunca desvarío.
Nunca tuve oficio, ni rumbo en la pista,
pero el hambre de crecer me volvió realista.
Sin inglés, sin papeles, con fe de artista,
crucé pa’l norte con alma de conquista.
(Coro)
De abajo hasta arriba, sin miedo, sin guía,
la vida me dio golpes pero ya aprendía.
El barrio me hizo fuerte, sin hipocresía,
soy prueba viviente de que el sueño no se enfría.
(Verso 2)
Llegué a California y el mismo día trabajando,
limpiando cocinas y oficinas, el cuerpo sudando.
Highschool, college, tres trabajos mezclando,
sin dormir, pero el sueño soñando.
La poli me quitó hasta cinco carros,
sin licencia, sin plan, pero sin amparos.
Viví en la calle, sin techo, sin faros,
pero nunca perdí mi fe ni mis disparos.
En el albergue conocí a una gringuita,
pensé que era amor, pero la vida es maldita.
Se fue con otro, me dejó la vista marchita,
pero la herida sana y el alma resucita.
(Coro)
De abajo hasta arriba, sin miedo, sin guía,
la vida me dio golpes pero ya aprendía.
El barrio me hizo fuerte, sin hipocresía,
soy prueba viviente de que el sueño no se enfría.
(Intermedio / Puente)
— EdElSuper —
Caí, pero me levanté…
Entre lágrimas y calles, encontré mi fe.
Ahora tengo a mi esposa, mi razón de ser,
cuatro hijos que son mi poder.
(Verso 3)
Perdí casi todo, pero no la esperanza,
el dinero se va, pero el alma no cansa.
Volví a México, sin oro ni lanza,
pero con la familia, la fe y la templanza.
Pasé por Juárez, con el corazón dolido,
trabajando en fábrica, pero agradecido.
Construí mi casa, pequeño pero erguido,
porque un techo propio vale más que el ruido.
Mi esposa conmigo, mis hijos con los suegros,
la vida no es fácil, pero sigo sincero.
El que lucha y respira sin miedo al acero,
sabe que el fuego purifica al guerrero.
(Coro final – doble)
De abajo hasta arriba, sin miedo, sin guía,
la vida me dio golpes pero ya aprendía.
El barrio me hizo fuerte, sin hipocresía,
soy prueba viviente de que el sueño no se enfría.
(Se repite)
De abajo hasta arriba, sin miedo, sin guía,
la vida me dio golpes pero ya aprendía.
El barrio me hizo fuerte, sin hipocresía,
soy prueba viviente de que el sueño no se enfría.
(Outro)
— EdElSuper —
De Huajuapan hasta Juárez…
Nunca fue suerte, fue fe, fue sangre, fue fuego.
Sigo subiendo… sin freno, sin pausa.