Caminé por mil senderos,
bajo cielos oscuros y lejos de ti.
El eco de mis pasos,
susurraba que aún hay más por vivir.
Y aunque el viento grite fuerte,
y las sombras me quieran cubrir,
una chispa en mi interior,
me enseña dónde ir.
Eres la luz en la tormenta,
mi faro en el mar.
Cuando el mundo se desmorona,
tú me haces volar.
Eres el fuego que no se apaga,
el motivo para soñar.
Eres mi luz, mi fuerza,
mi paz en el huracán.
Cada caída me enseñó,
que el suelo no es el final.
Con tus palabras me levanté,
y aprendí a confiar.
Aunque la noche se alargue,
y la luna no quiera brillar,
tu calor es el refugio
que me vuelve a salvar.
Eres la luz en la tormenta,
mi faro en el mar.
Cuando el mundo se desmorona,
tú me haces volar.
Eres el fuego que no se apaga,
el motivo para soñar.
Eres mi luz, mi fuerza,
mi paz en el huracán.
Y si el camino se borra,
si la fe empieza a temblar,
tu amor escribe el mapa,
que siempre me lleva a casa.
Eres la luz en la tormenta,
mi faro en el mar.
Cuando el mundo se desmorona,
tú me haces volar.
Eres el fuego que no se apaga,
el motivo para soñar.
Eres mi luz, mi fuerza,
mi paz en el huracán.