Ay… hoy amanecí con tu sabor…
Sabor de mujer…
Hoy amanecí con tu sabor en la memoria,
mi adicción consentida.
Ansío un beso largo al terminar el día,
pegado a tu calor, oliendo tu cuello.
Ojalá el café sepa a tus labios,
tu risa es el sol que me salva.
Si te rozo el pensamiento un segundo,
házmelo saber con cualquier señal.
Yo te pienso entero desde antes del amanecer…
¡Dime que llegué a tiempo pa’ robarte un beso!
Antes de que te vayas con ese adiós silencioso
que me pesa en el pecho.
¡Mi adicción consentida!
¡Ay, mi debilidad favorita!
Después solo queda este cielo agrisado,
contando amaneceres hasta verte otra vez…otra vez.
Si te rozo el pensamiento un segundo,
házmelo saber con cualquier señal.
Yo te pienso entero desde antes del amanecer…
¡Dime que llegué a tiempo pa’ robarte un beso!
Antes de que te vayas con ese adiós silencioso
que me pesa en el pecho.
¡Mi adicción consentida!
¡Ay, mi debilidad favorita!
¡Mi adicción consentida!
¡Mi debilidad favorita!
¡Ay, ay, ay… no quiero curarme nunca!