Ya no hay más, ya no hay nada, ya me quedé solo,
tu amor fue mi condena, me dejaste en el polvo.
Te llevaste mi esperanza, mi alma, mi todo,
y aunque siga en pie, en mi pecho llevo el dolor
Tu mirada era mi cielo, pero ahora es mi infierno,
te fuiste sin decirme, ni siquiera un te quiero.
Tus promesas eran balas, disparadas al viento,
y yo fui tu víctima, tu juguete, tu cuento.
Tu boca me decía que lo nuestro era eterno,
pero a tus espaldas andabas buscando otros cuerpos.
Las noches que te esperé, ya no las olvido,
y ahora me encuentro solo, y tú con otro, perdido.
Ya no hay más, ya no hay nada, ya me quedé solo,
tu amor fue mi condena, me dejaste en el polvo.
Te llevaste mi esperanza, mi alma, mi todo,
y aunque siga en pie, en mi pecho llevo el dolo.
Mi gente me dice que olvide, que siga pa’ adelante,
pero no es fácil cuando el corazón está distante.
Te llevaste mis sueños, mi paz y mi calma,
ahora en cada esquina, te busco, pero no hallas.
Las rolas que cantábamos, hoy son solo recuerdos,
y cada vez que escucho una, me duele como un duelo.
Sé que me caíste, que me rompiste en pedazos,
pero aún me levanto, aunque sigan siendo trazos.
Ya no hay más, ya no hay nada, ya me quedé solo,
tu amor fue mi condena, me dejaste en el polvo.
Te llevaste mi esperanza, mi alma, mi todo,
y aunque siga en pie, en mi pecho llevo el dolo.
Te deseo lo mejor, aunque duela en el alma,
pero sé que algún día, será mi venganza.
El tiempo me curará, y yo voy a seguir,
aunque tu sombra me siga hasta el fin.