Desde el primer susurro, en tu aliento diurnal,
Eres la chispa divina, un regalo celestial.
Gabriel Alejandro, en tus ojos veo luz,
Un reflejo del amor, de la creación eres tú.
Eres mi pequeño ángel, mi razón de ser,
En tus risas encuentro, el poder del renacer.
Déjame guiarte, en caminos de fe,
Donde la esperanza florece, y el amor siempre es.
Con cada paso que das, el mundo se enciende,
Tu risa es la melodía, que mi corazón enciende.
Eres pureza y magia, en un viaje sin fin,
Un eco de lo eterno, que resuena en mí.
Eres mi pequeño ángel, mi razón de ser,
En tus risas encuentro, el poder del renacer.
Déjame guiarte, en caminos de fe,
Donde la esperanza florece, y el amor siempre es.
En las noches calladas, cuando la luna brilla,
Susurro a tu alma, que nunca estará sola.
Divinidad en tus venas, con cada latir,
Eres un hijo del cielo, y así has de vivir.
Por ti entendi, la esencia de la creación,
la verdad divina y el verdadero amor,
eres tú la respuesta de todo, mi verdad absoluta
Eres tú mi pequeño ángel, mi razón de ser.
En tus risas encuentro, el poder del renacer.
Déjame guiarte, en caminos de fe,
Donde la esperanza florece, y el amor siempre es.
Gabriel Alejandro, en esta canción,
Canto por ti, mi amor, una eterna oración.
Que siempre recuerdes, en cualquier ocasión,
La esencia de la vida, es un acto de amor