(Ritmo: Corrido Ranchero/Norteño. Melancólico y con fuerza) TURCIOS MUSIC
Verso I (Lento y Reflexivo)
Las once de la noche, cruza un autobús sin luz, Lleva almas de cartón, con sabor a amargo sur. De Los Ángeles al fin, de Chicago a Nueva York, El sueño americano acabó, llegó el dolor de la deportación. De pronto un uniforme, me dijo: "Ya no hay perdón", Y mi vida de veinte años, cupo en un solo cartón.
Coro (Fuerte y con Acordeón)
¡Ay, la frontera que sangra, un muro de frío y sal! Se rompió el juramento, del "aquí vas a triunfar". Unos van a Honduras, otros a El Salvador, Guatemala y Nicaragua, lloran el mismo dolor. México lindo, recibe a tu gente, de un viaje tan fatal, Y el eco de Venezuela y Haití, retumba en el mismo corral.
Verso II (Con Rabia Contenida)
Dejé la tierra mía, por una necesidad, No buscaba ser rey, solo un poco de libertad. En el Norte fui albañil, fui mesero y fui peón, De sol a sol la espalda, forjando otra nación. Pero un papel vencido, una luz que se encendió, Y el sueño se hizo pesadilla, la migra me alcanzó. Dejé mis hijos, mi esposa, una casa sin pagar, Y una pena en el alma, que no puedo ni contar.
Coro (Fuerte y con Acordeón)
¡Ay, la frontera que sangra, un muro de frío y sal! Se rompió el juramento, del "aquí vas a triunfar". Unos van a Honduras, otros a El Salvador, Guatemala y Nicaragua, lloran el mismo dolor. México lindo, recibe a tu gente, de un viaje tan fatal, Y el eco de Venezuela y Haití, retumba en el mismo corral.
Puente (Cambio a Tono Melancólico/Solista)
(Aquí un requinto de guitarra muy sentido)
Mi maleta va vacía, solo lleva mi pesar, El dinero que junté, no lo pude ni sacar. Recuerdo aquel Río Bravo, cruzado con tanta fe, Pensando que el futuro, nos daría un poco de qué. Pero el retorno es amargo, sin gloria ni claridad, A enfrentar a mi familia, con esta dura verdad.
Verso III (Final y Despedida)
Hermano que me escuchas, de Colombia y de Perú O de cualquier país, con el corazón azul. El camino es de espinas, el castigo es muy real, Pero que nunca se muera, el sueño de la tierra natal. Y aunque hoy regrese vencido, por un vuelo que fletó, Mi dignidad de migrante, jamás se me deportó.
(Finaliza con un rasgueo fuerte de guitarra y el acordeón en fade out)