(Intro — hablado, íntimo)
Hoy sigo agradecido
por lo que Cristo ha hecho en mi vida.
Me llena de alegría,
aunque duelan las partidas.
(Verso 1 — suave, reflexivo)
Y aprendí que agradecer
no significa que no vuelva a doler,
significa que aun con el dolor
seguiré junto a Ti, mi Señor.
Yo te oro, yo te canto,
porque en Ti siento descanso.
El alma a mí me pesa
cuando ando sin certeza.
(Pre-Coro — comienza a crecer)
Y aunque esté pasando
lo que esté pasando,
no significa para mí
que deje de agradecerte.
(Coro — abierto, emotivo)
Porque aun cuando duela,
aun cuando no entienda,
mi corazón te dice:
¡Gracias, mi Señor!
Porque Tú me has sostenido
cuando me he sentido perdido,
y aunque no vea el camino,
yo sé que vas conmigo.
¡Gracias, mi Señor!
¡Gracias, mi Señor!
(Verso 2 — más profundo)
A veces pierdo mi camino,
a veces pierdo el concepto
de lo que Tú quieres para mí.
Hay días que no comprendo
por dónde debo caminar,
pero algo tengo claro:
contigo no voy a regresar
al desierto que dejé atrás.
(Puente — declaración, creciendo)
No volveré al desierto,
no volveré al desierto.
Aunque no vea el camino,
sé que Tú vas conmigo.
No volveré al desierto,
porque Tú me has sostenido.
Y aunque vuelva a doler,
no voy a soltarme de Ti.
(Coro final — grande, con coros)
Porque aun cuando duela,
aun cuando no entienda,
mi corazón te dice:
¡Gracias, mi Señor!
Por lo que has hecho,
por lo que estás haciendo,
y por lo que todavía harás…
¡Gracias, mi Señor!
¡Gracias, mi Señor!
(Outro — solo voz, íntimo)
Porque agradecido
por lo que has hecho Tú por mí,
siempre en mis canciones
lo voy a decir.
Agradecido…
aunque duela.
Agradecido…
porque sigues conmigo.
Mi Señor…