(Intro – voz hablada con sentimiento)
Mami… fuiste mi cielo,
pero también mi tormenta…
(Verso 1)
Tus ojos brillaban, parecía sincera,
pero en tu mirada escondías la fiera.
Me diste un abrazo, robaste mi fe,
jugaste conmigo como nadie lo haría, mujer.
(Pre-Coro)
Eras un ángel, eras mi condena,
tan hermosa y tan traicionera…
me besabas con dulzura,
y en silencio me matabas de a poquita.
(Coro)
Ay, qué ironía del amor,
quererte tanto fue mi error.
Hermosa y traicionera,
me dejaste sin bandera…
Y aunque me duela confesar,
todavía te quiero amar.
(Verso 2)
Las noches contigo eran fuego y locura,
creí que en tu boca encontraba ternura.
Pero era un veneno disfrazado de amor,
me hiciste esclavo de tu desilusión.
(Pre-Coro)
Eras un ángel, eras mi condena,
tan hermosa y tan traicionera…
me besabas con dulzura,
y en silencio me matabas de a poquita.
(Coro)
Ay, qué ironía del amor,
quererte tanto fue mi error.
Hermosa y traicionera,
me dejaste sin bandera…
Y aunque me duela confesar,
todavía te quiero amar.
(Puente – con lamento bachatero)
Y yo que pensé que eras mi reina,
me diste pasión, pero llena de cadenas.
Ahora canto entre lágrimas y copas,
la traición de la más hermosa.
(Coro Final – con desgarro)
Ay, qué ironía del amor,
quererte tanto fue mi error.
Hermosa y traicionera,
mi alma entera desespera…
Y aunque mi orgullo diga basta,
mi corazón todavía te ama.
(Outro – susurrado)
Hermosa… traicionera…
fuiste mi vida entera.