Perdón, mamá, no fui lo que esperabas,
yo sé que ahora el dolor te cala.
Mi cuerpo cuelga en la habitación,
sin vida, sin voz… y vos gritando en desesperación.
Y no… no me digan que esta vida es lo mejor,
si solo fue dolor, prefiero que no.
No era una niña buena, solo fui un error,
pero al fin encontré paz, después de tanto temor.
Noches enteras llorando sin control,
esperando un abrazo, un poco de amor.
Mis gritos ahogados, mi alma en prisión,
nadie me escuchó… solo la depresión.
Mis hermanas me odiaban, papá ni me hablaba,
en casa era un fantasma que nadie miraba.
Mi mente gritaba, mi pecho dolía,
y nadie entendía lo que yo sentía.
Hoy duermo tranquila, ya no hay más dolor,
ya no hay más insultos, ni humillación.
Perdón, mamá, no fui lo que quisiste,
pero sé que en el fondo, también me perdiste…