Sé que espero en silencio,
hasta que tengas el tiempo
de regalarme una noche junto a ti.
Y si salimos a bailar,
sé bien que hay posibilidad
de que no vuelvas a casa junto a mí.
Después caemos sin pensar
en un rincón para charlar
y tomar una copa o dos.
Y entonces voy y echo a perder
todo al decir sin querer:
“Te amo, mi amor”.
Puedo verlo en tu mirar,
te cansan las mismas farsas
que oíste ayer, sin ilusión.
Y aunque parezca un juego más,
para mí es la verdad,
nunca lo sentí con tal pasión.
Ensayo día tras día,
alguna frase distinta,
que deje ver mi intención.
Pero al final, vuelvo a callar,
esperando el momento ideal
de quedarme a solas con vos.
La noche va,
tu perfume en mi piel,
las estrellas arden
y el cielo es de papel…
Y entonces voy y echo a perder
todo al decir sin querer:
“Te amo, mi bien”.
La noche va,
tu perfume en mi piel,
las estrellas arden
y el cielo es de papel…
Y entonces voy y echo a perder
todo al decir sin querer:
“Te amo, mi bien”.
Te amo…
Te amo…
Te amo…