Empiezo... mmm...
Yo andaba buscando — lo que nunca encontré,
mirando en tus ojos — lo que nunca mostré.
Tus rasgos me hablaban — sin voz, sin ley,
como un espejo que me grita: "sé quien sos, y no quien fui."
Nos perdimos — en cuentas sin cerrar,
pagando con el alma — lo que no supimos dar.
Mientras el mar — se tragaba las penas,
olas sin fin — en noches tan llenas...
Y hablando de apariencias — te quería decir,
sin decirte — que te amo y no sé fingir.
Me callé, pero el pecho lo gritó,
mi corazón lo sabe — aunque mi boca no habló.
Buscando — sin saber qué buscamos,
éramos los perdidos — que a sí mismos hallamos.
Y en ese caos — la respuesta brilló,
no era nada afuera — era la paz que brotó.
Pensé en ti — y en un techo futuro,
miré el mío — y lo vi tan oscuro.
Soñé contigo — besando en el mar,
lo más simple — fue lo más real.
Con toque suave — rozando tu piel,
tu exquisitez — como miel sobre miel.
Placer sin prisa — en la madrugada,
donde el alma baila — y la piel se abraza.
Y entendí — lo que vine a buscar...
No era el mundo, ni el oro, ni el azar.
Era tu risa, tu voz, tu mirar...
Eras tú... mi paz... mi final.