Verso 1
Con orgullo llevaba el nombre,
de un hombre trabajador,
dos hijos eran su cielo,
y su mujer, su gran amor.
Un hogar lleno de risas,
con esperanza y con fe,
nadie pensó que el destino
tan duro iba a responder.
Verso 2
Pero el viento trajo sombras,
la verdad se descubrió,
la mujer que tanto amaba
su confianza le rompió.
No fue el dinero ni el tiempo,
ni una pelea sin razón,
fue una traición silenciosa
que le partió el corazón.
Coro
Ay, qué pesada es la ira
cuando gobierna la piel;
la venganza ofrece fuego,
pero deja amarga miel.
Quien abraza su coraje
pierde el rumbo sin querer;
el odio consume el alma
si lo dejas florecer.
Verso 3
Con los puños apretados
juró hacer pagar el mal,
cada noche imaginaba
un ajuste personal.
Pero al mirar a sus hijos,
vio un motivo superior:
no quería que heredaran
el veneno del rencor.
Verso 4
Fue una lucha contra el pecho,
contra el orgullo y dolor;
cada paso hacia adelante
le costaba el corazón.
Comprendió que la venganza
no devuelve lo perdido;
solo encadena al que carga
ese peso sin sentido.
Puente
No olvidó lo que pasó,
ni fingió que no dolía;
aprendió que las heridas
también enseñan la vida.
Con el tiempo halló la calma,
recobró su dignidad;
descubrió que el hombre fuerte
también sabe perdonar.
Coro Final
Hoy camina con la frente
bien en alto bajo el sol;
por sus hijos dio la vida,
y encontró un rumbo mejor.
La traición quedó en el viento,
ya no manda en su existir;
porque el alma que se libera
vuelve de nuevo a vivir.
Despedida
Aquí termina este corrido,
con una lección de honor:
el dolor puede ser grande,
como inmenso es el rencor.
Pero quien vence a su ira
con valor y decisión,
encuentra paz en el camino
y hace más fuerte el corazón.