O soy soldado mayor del lado de Satán,
o el mercenario elegido por Dios, tal vez su plan.
Cargo tu vida conmigo, la aprieto en el metal,
con esta pieza te exploto… pero dime algo antes de hablar:
¿tú crees que vales algo o te vendes al final?
Tu morra trajo el lubricante, ya se empieza a calentar.
Déjame decirte otra cosa, no voy a fingir,
me gustan las malas costumbres, el placer de pecar y sentir,
cuando roza la punta, cuando empieza a gemir,
cuando escupe palabras que no quiere admitir,
todo se siente real, todo suena legítimo,
pero corto la escena, no me quedo en lo íntimo.
¿Qué pasa? ¿Te incomoda? perdón si te altero,
me gusta cuando la sangre salpica primero,
cuando pega en mi opp y lo deja temblando entero,
no he terminado aún, tengo verbo sincero.
Sangre que estalla, pulsos acelerados,
opps en el suelo, huesos quebrados,
pecados al mic, mi confesión sin sacerdote,
al final solo quedan risas flotando en el bote.
Acero frío en la niebla cantando un himno fatal,
caras en los charcos miran todo muy mal,
soy la parca en la esquina donde no entra el sol,
demonios en nómina cobrando el control.
Tú susurras, tú tiemblas, yo no soy común,
el pecador número uno firmando el ataúd,
mi hierro conecta donde tú no das clip,
si lo escuchas corre, no es truco, no hago slip,
te elijo a ti, hoja abierta dejando el tajo,
mira la sangre caer mientras me llevo tu fracaso,
en la troca ella se suelta, vueltas sin freno,
mientras tú rezas tarde, roto y ajeno.
Hook:
No sé quién soy, estoy entre dos escenas,
mi futuro no se ve, se pierde entre condenas,
pero camino sintiéndome el rey,
aunque no entienda bien en qué me convertí ayer.
Tengo una latina y una güera también,
entro y me voy, dejo huellas en la piel,
la cuadra grita mi nombre por toda la city,
tu morra pide más, ya no dice “wait, please”,
cuando aparezco los míos guardan silencio,
mis opps saben claro que esto va en serio,
piden una muerte rápida, rezan por perdón,
pero salí con misión, no con compasión.
Hook:
No sé quién soy, estoy entre dos caminos,
mi futuro borroso, perdido en destinos,
pero aunque no entienda bien lo que fui o lo que seré,
sigo de pie… sintiéndome el rey.