En medio del campo se empieza a escuchar,
un duende travieso que viene a bailar.
Con botas gastadas y un paso especial,
se mueve al compás de un ritmo inmortal.
Bajo la luna el duende se ve,
con su acordeón comienza a tejer.
Melodías alegres que el viento llevó,
canciones del monte que el tiempo guardó.
🌽 Con piña en la mano y ganas de gozar,
la tierra te llama, te quiere abrazar.
“Si tú me cuidas, yo te voy a cuidar”,
dice el duende rudo que vino a tocar.
¡Con machete al cinto y mirada real,
la selva lo cuida, lo hace inmortal!
Entre nubes de polvo y olor a mezcal,
el duende no teme, se pone a cantar.
No viene a pelear, pero si hay que entrar,
con ritmo y cumbia te puede tumbar.
Sus botas retumban como un tambor,
la tierra lo aclama, es su protector.
Defiende los ríos, el monte y la flor,
su risa retumba con cumbia y honor.
🌿 “La selva no es mía, tampoco de aquel...
es de quien la cuida con todo su ser.”
Así va cantando con su acordeón fiel,
el duende del campo, guardián del vergel.
🍍 Con piña en la mano y ganas de gozar,
la tierra te llama, te quiere abrazar.
“Si tú me cuidas, yo te voy a cuidar.”
El acordeon, empieza a sonar.
¡El duende guerrero, listo pa' bailar,
con ritmo salvaje y paz natural! 🎶