[INTRO – VOZ FEMENINA, MUY EMOTIVA]
Hoy no quiero pedir nada.
Hoy quiero dar las gracias.
Gracias a Orunmila por la sabiduría.
Gracias a Ifá por el consejo.
Y gracias a esos hombres
que dedicaron parte de su vida
a estudiar, aprender, escuchar
y orientar a los demás.
Esta canción es para mi papá…
para mi esposo…
para mi padrino…
y para mi Oyubona, mi segundo padrino.
Y también para cada Babalawo
que recibe a una persona
y comprende que delante de él
no hay solamente una consulta…
hay una vida,
una familia,
una preocupación
y alguien buscando un mejor camino.
[COMIENZAN LOS TAMBORES NIGERIANOS]
Orunmila…
danos sabiduría para escuchar.
Orunmila…
danos humildad para aprender.
[VERSO 1]
Cuántas veces alguien llegó preocupado,
sin saber qué camino tomar,
y encontró una palabra, un consejo,
una razón para volverlo a intentar.
Cuántas horas detrás de una enseñanza,
cuántos años para poder aprender,
porque nadie conoce todo en esta vida
y siempre queda mucho por saber.
Al Babalawo que estudia cada día,
al mayor que se sienta a enseñar,
al ahijado que escucha con respeto,
que esa cadena nunca deje de continuar.
[CORO]
¡Que viva Ifá!
¡Que viva Orunmila!
Que haya salud para nuestros Babalawos,
larga vida para nuestros mayores,
sabiduría para nuestros hijos
y unión para nuestras familias.
Que nunca falte un buen consejo,
que nunca falte humildad,
que nunca falte quien quiera enseñar
ni quien quiera escuchar.
¡Maferefún Orunmila!
¡Maferefún Ifá!
[VERSO 2 – PERSONAL]
A mi papá…
gracias por lo que sembraste.
A mi esposo…
gracias por seguir caminando.
A mi padrino…
gracias por estar cuando hizo falta.
A mi Oyubona…
gracias por acompañar el camino.
No solamente por ser Babalawos,
sino por las horas que nadie ve,
por cada persona que llega buscando ayuda
y por la responsabilidad de responderle bien.
Que Orunmila les conceda salud,
paciencia, claridad y larga vida,
para continuar orientando
a quienes depositan en ustedes su confianza.
[PUENTE – BAJA LA MÚSICA]
Y hoy también queremos decir gracias…
A ti que alguna vez nos consultaste.
A ti que llegaste preocupado.
A ti que escuchaste un consejo.
A ti que regresaste para decir:
“las cosas están mejor”.
Gracias por confiar.
Gracias a quienes hicieron su ebó
con corazón,
con deseo,
con esperanza,
con fe y con amor.
Porque detrás de cada consulta
hay una historia que respetar.
Y detrás de cada persona
hay una familia que también espera.
[TAMBORES CRECEN]
Voz:
¿Qué deseamos para quien consulta?
Coro:
¡BUENOS CAMINOS!
Voz:
¿Para nuestros enfermos?
Coro:
¡SALUD!
Voz:
¿Para nuestros hijos?
Coro:
¡PROTECCIÓN!
Voz:
¿Para nuestros mayores?
Coro:
¡LARGA VIDA!
Voz:
¿Para nuestros Babalawos?
Coro:
¡SABIDURÍA Y SALUD!
Voz:
¿Y para todas las familias?
Coro:
¡PAZ, UNIÓN Y BENDICIÓN!
[CORO GRANDE]
Que el consejo llegue a tiempo,
que sepamos también escuchar,
porque conocer nuestro camino
no significa dejar de caminar.
Que tengamos fuerza para cambiar
aquello que debemos cambiar,
pacien