Me juraste amor eterno en mi habitación,
y a la semana estabas besando a otro cabrón.
Tu perfume quedó, pero vos te borraste,
y yo con mil preguntas que nunca contestaste...
Decime, ¿valió la pena mentirme así?
¿Decime si al final, al menos pensás en mí?
¡Te fuiste con él, sin mirar atrás!
Clavaste la daga, me hiciste sangrar.
Yo era tu abrigo, tu paz, tu canción...
y vos mi tormenta, mi traición.
Me dejaste frío, hablándole a la pared,
mientras vos en su cama, riéndote de mi fe.
No te bastó destrozarme, tenías que actuar,
como si yo fuera el culpable de tu falsedad.
Y ahora venís llorando, queriendo volver,
pero ya es tarde... me cansé de perder.
¡Te fuiste con él, y eso no se olvida!
Tu nombre es veneno en esta herida.
Yo te creí, fui ciego por vos...
y vos me enterraste sin decir adiós.
Ahora canto más fuerte, ahora entiendo el dolor,
no todos los besos vienen del amor.
Fuiste mi error, mi prueba más cruel,
pero gracias a vos... ya no soy fiel.
¡Te fuiste con él, rompiste mi voz!
Hoy grito tu nombre sin miedo al adiós.
No soy tu juguete, ni tu plan B,
soy el que se fue... cuando vos no lo ves.