Sí...
Cuidado con jugar con mis límites.
No confundas la compostura con la debilidad.
[Verso 1]
Soy una buena mujer, y te aseguro que no quieres ver
mi lado de leona cabrona corriendo a perros callejeros.
Tengo una bestia detrás de la calma,
pero mantengo a ese hijo de puta atado a mi alma.
La disciplina construida a partir del daño,
cada cicatriz se convirtió en mi mapa con los años.
No confundas mi paciencia con un lugar
donde tu orgullo se pueda esconder o refugiar.
Dejé que la falta de respeto se deslizara
más de lo que cualquier hombre aguantara.
Me mantuve firme, diez dedos en el suelo,
donde los frágiles se caen y pierden el vuelo.
No ladro por atención, no me inclino ante la multitud,
pero sigue presionando botones y verás mi magnitud.
Observa cómo el silencio se hace ensordecedor...
Cada sonrisa falsa tiene fecha de caducidad,
cada serpiente muestra sus escamas en la oscuridad.
Sigues hablando como si fueras a prueba de balas e intocable,
hasta que tus propias tonterías te hagan lucir lamentable.
[Gancho / Coro]
Soy una Diosa empoderada, conmigo no lo intentes,
con mis llamas de fuego vas a ver lo que se siente.
No levanto la voz para que leas entre líneas,
no tengo que ser yo quien dibuje tus esquinas.
La vida romperá ese ego y dejará tu orgullo en deuda,
soy una guerrera, no confundas esta mierda con debilidad o duda.
El poder real se mueve en silencio mientras habla la inseguridad.
[Verso 2]
Sobreviví a cada puñalada por la espalda, a cada mentira y cambio,
promesas rotas entregadas por gente falsa en el trayecto.
Ahora mi círculo es pequeño porque la lealtad no es barata,
las lecciones enseñan bien: solo cosechas lo que tu mano desata.
Construí mi paz desde cero, no dejaré que la arruines tú,
un gigante dormido despierta cuando apagas la luz.
No amenazo, prometo; mi palabra es de acero,
caerá el peso de tus actos cuando veas el desenlace fiero.
Así que mide tus pasos, mantén la distancia y la calma,
porque romper mi paciencia te va a costar el alma...
Te va a costar volver a empezar desde cero,
con la mirada perdida y la cara llena de nada... cabrón.