Yeh-eh…
Dios te tenga en su gloria, mi ángel…
Real hasta la muerte, pero con fe…
(Let’s go…)
[Verso 1]
Aquel enero llovía, y tú te me fuiste,
el cielo llorando, como si lo supiste.
Tu risa en mi mente todavía persiste,
y yo sin ver el peso que por dentro escondiste.
Baby, si yo hubiera visto esa tormenta,
te abrazaba fuerte pa’ que nada te rompa.
Pa’ que el frío nunca toque tu sombra,
y que tu alma nunca más se sienta sola.
Pre-Coro:
Si yo llego a saber lo que enfrentabas,
no te dejo caer, te levantaba…
Mami, tú no estabas sola,
aunque el mundo no te escuchaba…
Coro:
Mi primita linda, el corazón me sangra,
por ese amor que tú creías que te faltaba.
Quince nada más, muy joven pa’ volar,
muy joven pa’ que este mundo te dejara atrás.
Te llamo en la noche pa’ sentirte cerquita,
y oro pa’ que allá arriba tu alma se levita.
Más allá de la lluvia, sé que estás tranquila,
mi ángel bendito, mi luz favorita.
Verso 2 :
Dicen que el mundo contigo fue injusto,
que sombras te seguían sin dar un susto.
Pero baby, tú eras luz, eras un gusto,
el problema fue un planeta frío y brusco.
Yo no entendí tu silencio profundo,
esa carga que te tragabas del mundo.
Todo lo roto que callaste por segundos,
y cómo tu sonrisa disfrazaba lo absurdo.
Pre-Coro:
Si yo llego a saber lo que enfrentabas,
no te dejo caer, te levantaba…
Coro:
Mi primita linda, el corazón me sangra,
por ese amor que tú creías que te faltaba.
Quince nada más, muy joven pa’ volar,
muy joven pa’ que este mundo te dejara atrás.
Te llamo en la noche pa’ sentirte cerquita,
y oro pa’ que allá arriba tu alma se levita.
Más allá de la lluvia, sé que estás tranquila…
mi ángel bendito, mi luz favorita.
Puente:
Yeh…
Que Dios te arrope con su luz, mi vida,
que el cielo te abrace, que te dé salida.
Que sane lo que aquí te dolió sin medida,
que te dé la paz que este mundo te debía.
Merecías amor, merecías caricias,
merecías un mundo sin tantas injusticias.
Allá arriba sé que estás bendecida,
iluminando mi ruta, guiando mi vida.
Coro Final:
Mi prima, sé que encontraste tu paz,
donde ya no duele nada, donde no hay maldad.
Quince nada más, pero siempre serás
la luz que en mi pecho por siempre estará.
Te extraño en las noches, susurro tu nombre,
soñando que sonríes donde el cielo te esconde.
Y aunque llueva enero, te siento en mi aire…
y te quiero por siempre, aunque no pueda abrazarte.