[Intro]
Dicen que el camino corto siempre cobra caro…
y yo lo aprendí, con la vida y sin disparo.
[Verso 1]
Me cansé del hambre, del mismo reloj,
de mirar pa’l cielo pidiendo perdón.
Llegaron las ofertas, billetes de color,
y entre miedo y necesidad, me ganó la tentación.
Me arrimé con gente que traía poder,
camionetas del año, pistola en el cinto también.
Ahí conocí respeto, miradas que pesan,
pero el alma sabía que esa ruta era tiesa.
[Verso 2]
Tuve escuadra y escuadrón, pero nunca solté bala,
porque no nací pa’ matar, solo pa’ cuidar mi casa.
El dinero llegaba, rápido, sin sudor,
pero cada billete traía su olor a dolor.
Veía compas caer, y otros no regresar,
el lujo te sonríe, pero te puede enterrar.
Y entre el humo y la noche, el corazón dolía,
porque el precio del juego era perder la vida.
[Puente]
Fácil entrar, difícil salir,
la mente te engaña con lo que puedes conseguir.
Pero el brillo del oro no alumbra la calma,
ni la troca más cara te llena el alma.
[Outro]
“Juego fácil”, le dicen, pero nada es fácil,
el diablo te presta, pero cobra con lápiz.
Yo me fui de ese mundo sin tirar un tiro,
porque entendí a tiempo que quería estar vivo.