[Verso 1]
Vi un lugar
y pensé en ustedes,
en mamá sonriendo
y en papá al amanecer.
Pensé en mis hermanos,
en sus hijos al llegar,
en mi esposa y en mis niños,
en lo mucho que hace falta estar.
Pensé en una mesa larga,
en tiempo para escuchar,
en abrazos que se deben
y en historias por contar.
[Pre-Coro]
Y sin haber llegado
ya lo empecé a sentir,
como si ese rincón guardara
algo nuestro por venir.
[Coro]
Pensé en ustedes
junto al río al caminar,
junto al manantial callado
y la neblina en el pinar.
Pensé en ustedes
con tamales al salir el sol,
con atole entre las manos
y el corazón diciendo “voy”.
La piscina, el brincolín,
los niños queriendo explorar,
el área para asar encendida
y la tarde dejándose abrazar.
[Verso 2]
Quiero conocer al nuevo sobrino,
quiero verlo y hacerlo reír,
quiero sentarme con mis hermanos
y saber qué ha sido de ellos al fin.
Quiero ver a mamá contenta,
quiero ver a papá descansar,
quiero ver a los niños y sobrinos
corriendo libres sin mirar atrás.
Y ya me imaginé la tarde
con la botana por empezar,
la carne asada en el fuego
y tortillas calientitas al pasar.
[Pre-Coro]
Porque hay lugares
que no se pueden explicar,
solo los mira el alma
y se quieren habitar.
[Coro]
Pensé en ustedes
junto al río al caminar,
junto al manantial callado
y la neblina en el pinar.
Pensé en ustedes
con tamales al salir el sol,
con atole entre las manos
y el corazón diciendo “voy”.
La piscina, el brincolín,
los niños queriendo explorar,
el área para asar encendida
y la tarde dejándose abrazar.
[Puente]
Y cuando cayó la noche
también los pude mirar,
alrededor de una fogata
dejando el alma descansar.
Uno con su cuba en la mano,
otro el humo al conversar,
la risa suelta entre la leña
y las estrellas por detrás.
Mamá cerquita de sus hijos,
papá mirando el fuego hablar,
mis hermanos, los sobrinos,
y el amor volviendo al lugar.
[Coro Final]
Pensé en ustedes
como hace tiempo no se da,
con la fogata encendida
y la noche queriendo durar.
Con la carne asada en la mesa,
la botana y la charla al pasar,
con tortillas recién saliditas
y el gusto de volver a estar.
Y al amanecer de nuevo
con tamales para empezar,
con atole, río y manantial,
con bosque abierto para andar.
Y cuando supe su nombre
algo me hizo suspirar:
Roberta’s Chalett entre la niebla…
como un sueño familiar.
[Outro]
Vi un lugar
y pensé en ustedes…
hay sitios que uno descubre
y ya no deja de querer.