(Verso 1)
En un viejo callejón, donde el sol no quiere entrar,
Un juglar con alma en pena, se puso a profanar.
Escupió al suelo la verdad que los reyes no quieren oír,
Que las cadenas son de oro, pero impiden el vivir.
Se escuchan cuentos de hadas en el fondo de un bar,
Mientras el borracho de la esquina no puede dejar de llorar.
Que la justicia es de papel y la esperanza es de cristal,
Y el diablo en la televisión, promete el bienestar.
(Pre-Coro)
Levanta el puño, ¡oh, valiente!
Que el miedo no te haga dudar.
Aunque la bruma de la mentira
No te deje ver más allá.
(Coro)
¡Caminante sin rumbo, despierta de una vez!
Que el dragón que te aprisiona es la misma estupidez.
¡Conviértete en el trueno, en el viento y la tempestad!
Y rompe de un golpe esta falsa realidad.
¡Muerte al tirano que viste de piedad!
¡Y que la libertad sea nuestra única verdad!
(Verso 2)
Los sabios de la torre de marfil, con su voz de catedral,
Predican la pobreza, mientras engordan sin parar.
Cegados por la luz del oro, no pueden ver el dolor,
Del labriego que se parte el lomo, por un pedazo de sol.
Y los niños de la calle sueñan con poder volar,
Huyendo de este reino que no les da un lugar.
La luna es la única testigo de esta terrible farsa,
Y nos susurra que la vida, es una cruel guadaña.
(Pre-Coro)
Levanta el puño, ¡oh, valiente!
Que el miedo no te haga dudar.
Aunque la bruma de la mentira
No te deje ver más allá.
(Coro)
¡Caminante sin rumbo, despierta de una vez!
Que el dragón que te aprisiona es la misma estupidez.
¡Conviértete en el trueno, en el viento y la tempestad!
Y rompe de un golpe esta falsa realidad.
¡Muerte al tirano que viste de piedad!
¡Y que la libertad sea nuestra única verdad!
(Puente)
Que un grito se alce de cada garganta,
Que un rayo de furia a la noche espanta.
Que se oiga el clamor de los que no tienen voz,
Y que el miedo al fin se haga pedazos.,
¡Caminante sin rumbo, despierta de una vez!
Que el dragón que te aprisiona es la misma estupidez.
¡Conviértete en el trueno, en el viento y la tempestad!
Y rompe de un golpe esta falsa realidad.
¡Muerte al tirano que viste de piedad!
¡Y que la libertad sea nuestra única verdad!