Nació del sol, del mar y el azahar,
una estrella en Valencia empezó a brillar.
Con el azul del cielo en su mirar,
y una sonrisa que te puede transformar.
Camina suave, firme, sin disfraz,
con alma clara como el agua y más.
Tiene en sus manos la calma y la paz,
y en su voz, la chispa que te da solaz.
Letty, pura luz,
como el reflejo del cielo en el sur.
Fuerte y gentil, corazón sin cruz,
una fallera que inspira virtud.
Letty, vida en flor,
paella y vino, y charlas de amor.
Crece, se eleva, brilla sin temor,
es un regalo del mundo, el mejor.
Le gusta el agua, nadar sin parar,
perderse en mares de calma total.
Y entre palabras que saben sanar,
te hace sentir que todo va a estar bien, de verdad.
No juzga, escucha, te deja ser,
ligera como brisa al amanecer.
Con cada paso quiere aprender,
porque su alma nació para crecer.
Letty, pura luz,
como el reflejo del cielo en el sur.
Fuerte y gentil, corazón sin cruz,
una fallera que inspira virtud.
Letty, vida en flor,
paella y vino, y charlas de amor.
Crece, se eleva, brilla sin temor,
es un regalo del mundo, el mejor.
Y cuando el mundo se oscurece,
ella lo enciende con su sol.
Con una frase, con un gesto,
te levanta el corazón.
No hay máscaras en su esencia,
ella es verdad, ella es canción.
Letty, pura luz,
como el reflejo del cielo en el sur.
Fuerte y gentil, corazón sin cruz,
una fallera que inspira virtud.
Letty, vida en flor,
paella y vino, y charlas de amor.
Crece, se eleva, brilla sin temor,
ella es Letty... y el mundo es mejor