La vida se debe honrar y una manera de hacerlo es cuando uno de lo bueno se ríe y de los insultos que le dan se sonríe.
Ya que la risa es el remedio infalible y la que hace al alma libre.
En el calor de las malas situaciones vea la risa, como si fuese una tierna brisa.
Y al escalar la edad, no ponga en su rostro tanta seriedad.
Recuerde que la edad no significa que estamos declinando, ya que viejo es el sol y sigue brillando.
Viejo también es el viento y sigue en movimiento.
Viejo es el amor y sigue lleno de color.
Viejos son los días y salen todavía.
Así que vea la vida divertida y que toda esa alegría con otros sea compartida.
Piense que la vida es una y como ella ninguna.
Que todo es según el espíritu de uno siente y en lo que ocupe su mente.
Póngase en pie como buen soldado y deje el desánimo a un lado.
Acuérdese que la piel no es eterna, se apaga como la luz de una linterna.
Si no puede brincar no se abalance y si no puede correr entonces ande.
Y sepa que para ser feliz en esta vida no es la edad, sino que la risa es lo más conveniente, sea esta con o sin dientes.
Piense que la vida es una y como ella ninguna.
Que todo es según el espíritu de uno siente y en lo que ocupe su mente.
Póngase en pie como buen soldado y deje el desánimo a un lado.
Acuérdese que la piel no es eterna, se apaga como la luz de una linterna.
Si no puede brincar no se abalance y si no puede correr entonces ande.
Y sepa que para ser feliz en esta vida no es la edad, sino que la risa es lo más conveniente, sea esta con... o sin dientes.