Se acabó el propano de tu tanque primo pero tú antorcha con su fuerte fogón y lumbre emperrada sigue quemando gritando güevos Piches cobardes.
Soy el Rufero perro que odias amar mejor conocido como Oscar la piedra García Huesca.
 no me lloren, hijos adorados, hermanos, hermanas, primos, tíos y tías, yo siempre estaré vivo en sus corazones y arriba Ixcamilpa mi pueblo adorado Tierra Santa, que me vio nacer, desde muy Chico, me vine al norte, fue dura la vida, me la rifé trabajando en el Roofing, no se arrugaron los pinches huevos para aguantar esos calores, gritos y humillaciones, pero con mis huevos aprendí a manejar ese pinche dragón llamado la antorcha y domine su pinche trompa y con mi cuchara, sacarle la lengua,
Oigan mis hijos no se preocupen, yo estoy trabajando todavía aquí arriba en el techo, aunque no sea al lado de mis primos qué tanto respeto y adoro no voy a nombrar nombres, pero saben quién son y a mi madrecita santa disculpa que te haya dado este dolor, pero nuestras vidas ya están escritas con letras de oro por el señor no fui monedita de oro para caerle bien a todos, pero fui hombre de ley, eso está bien comprobado, aunque se haya acabado el propano de mi tanque, pero mi antorcha con su fuerte fogón y lumbre emperrada nunca se apagará pinches cobardes. Fui soy y siempre seré La piedra para ustedes.