Lleva Victoria en la sangre el destino,
sur de esperanza, coraje y valor,
creció escuchando relatos antiguos
de aquellos héroes marcados por Dios.
Tiene en los ojos la llama encendida,
fuego sagrado de fe y dignidad,
y en cada paso defiende la vida
con la templanza de su voluntad.
[Estribillo]
Herencia de honor,
bandera y memoria,
vive en su pecho
la vieja victoria.
Mujer argentina
de noble valor,
llevando en el alma
la patria y el sol.
Herencia de honor,
coraje y destino,
aunque haya tormentas
jamás pierde el camino.
Porque hay heridas
que enseñan a amar,
y fuegos eternos
que nunca se irán.
[Segunda estrofa]
No olvida nunca la voz del soldado
que entre la escarcha supo resistir,
ni aquellas cartas que el viento helado
guardó en silencio lejos del país.
Habla serena, camina despacio,
pero en el fondo conoce el dolor,
y entre recuerdos levanta el abrazo
de los que hicieron más grande el honor.
[Puente]
Si alguna noche la empuja el abismo,
se viste entera de fuerza y valor,
porque hay mujeres que aun con heridas
jamás negocian su fe ni su honor.
[Estribillo final]
Herencia de honor,
bandera del viento,
lleva en la sangre
la voz del recuerdo.
Mujer argentina,
coraje y pasión,
dejando en la tierra
sus huellas de honor.
[Final hablado]
Y aunque la vida castigue sus pasos…
jamás bajará la bandera del alma.