(Verso 1)
Era un hombre perdido, sin rumbo en la piel,
Caminaba en las sombras, sin saber qué hacer.
Equivocó su camino, traicionó su verdad,
Y la confianza de otros, la dejó atrás.
(Pre-Coro)
Los ojos de los suyos se llenaron de dolor,
Le dieron la espalda, le faltó el valor.
Pero en su corazón, una llama quedó,
El deseo de cambiar, su destino encontró.
(Coro)
Caminante de sombras, hoy vuelves a empezar,
De las cenizas surge, dispuesto a luchar.
Aunque el mundo te niegue, tú vas a brillar,
El destino no es piedra, lo puedes forjar.
(Verso 2)
Se alzó entre ruinas, dejó el miedo atrás,
Cada paso dolía, pero aprendió a andar.
La vida le enseñó que el error es lección,
Y en la oscuridad, halló redención.
(Pre-Coro)
Los ojos que le juzgaron ahora ven su luz,
Porque en su viaje arduo, no hubo más cruz.
De su propia mano, el futuro creó,
Y su alma herida, al fin se sanó.
(Coro)
Caminante de sombras, hoy vuelves a empezar,
De las cenizas surge, dispuesto a luchar.
Aunque el mundo te niegue, tú vas a brillar,
El destino no es piedra, lo puedes forjar.
(Puente)
No hay sombra tan larga que te pueda atar,
Ni camino tan duro que no puedas cruzar.
Hoy eres testigo de tu propia verdad,
Un hombre que nunca dejó de caminar.
(Coro Final)
Caminante de sombras, hoy vuelves a empezar,
De las cenizas surge, dispuesto a luchar.
Aunque el mundo te niegue, tú vas a brillar,
El destino lo hiciste, lo lograste cambiar.