Intro dende que santo Dios padre todo poderoso su gran santa voluntad al encaminado a la humanidad siempre por el buen camino al igual que al universo estrellas planetas sol tierra luna y mar pero nunca pensó que el ser humano tantos dolores de cabeza le Ivan a prospinar dende antes de Jesús cristo y después de dos mil veinte y seis años en la actualidad su libre albedrío sus codicia avaricias sus espíritu y corazón no an podido dominar gran parte de la humanidad no aman a sus prójimo no mustran bondad humildad ni lealtad se creen superiores que los demás un poco porcentajes con fe y esperanza mantienen el equilibrio que a santo Dios su ira de castigo le dan pausa
verso 1
Se encienden las luces en los grandes salones,
brindis de seda, banquetes y honores.
Cambian los nombres, firman los papeles,
mientras el mundo padece sus leyes.
Hablan de treguas frente a las pantallas,
pero en la sombra se fraguan batallas;
prometen retóricas de libertad,
disfrazando con luces la cruda verdad.
Verso II
El juego es el mismo: codicia y poder,
vender el petróleo, la tierra ceder.
El vecino gigante, armado hasta el diente,
le teme al alfiler de la acera de enfrente.
Un club de magnates dicta la sentencia,
bloqueando naciones con fría indolencia;
mientras las islas y el suelo hermano
sufren el peso del veto y la mano.
Coro
¿De qué valen templos de diplomacia,
si el llanto del niño no frena la audacia?
Burocracia dorada que mira al revés,
sirviendo al dinero, postrada a sus pies.
La prensa vendida repite el guión,
llamando defensa a la destrucción.
Pero no hay mentira que logre apagar
la voz de los pueblos que invita a pensar.
Verso III
La historia recuerda quién fue el ejecutor,
el único en marcha que el fuego lanzó.
Hoy posan de jueces, de santos guías,
sembrando hambrunas, dolor, agonías.
Los viejos, los niños, los más vulnerables,
pagan el precio de pactos culpables.
Las máscaras caen, el suelo está herido,
el llanto del justo jamás el olvido.
Puente
Si el hombre en la Tierra pervierte la ley,
si el oro es el dios y el arma es el rey,
si las voluntades de paz se han quebrado
y el tribunal del mundo se encuentra comprado...
No queda otra senda, no queda otra opción,
que alzar la mirada con el corazón.
Clímax
Con fe inquebrantable, con santa esperanza,
los pueblos esperan la justa balanza.
La astucia del fuerte es solo un momento,
que el tiempo desploma como hoja en el viento.
La gran voluntad del Padre Divino,
marcará el regreso del digno camino;
su juicio es perfecto, su luz celestial,
pondrá fin al daño y al reino del mal.
Outro
Resiste la tierra, resiste el clamor,
la fe es el escudo contra el opresor.
La historia se escribe, la verdad quedará,
y la justicia divina... al fin llegará.
Pre-Intro mientras alga corazones humilde y bondadoso santo Dios su gran santa misericordia y bendiciones no le faltara a la personas que son religioso que mantienen sus lealta a su gran santa voluntad su espíritu y alma en su santa gloria siempre estaran