🎬 Intro (suave → creciendo)
En el silencio donde nacen las promesas,
donde el alma no sabe mentir…
te entregué lo que nunca se regresa,
sin saber quién ibas a ser para mí.
No eras fuego…
pero aprendí a arder.
No eras guerra…
pero me hiciste caer.
Y ahora entiendo… demasiado tarde…
que amar también… puede destruirte.
⸻
Verso 1
Llegaste sin ruido, sin pedir permiso,
te hiciste hogar dentro de mí,
con manos suaves, con ojos sinceros,
me enseñaste a sentir.
Y sin darme cuenta te di las llaves
de todo lo que soy,
de mis días claros, de mis noches grises,
de lo que escondía hoy.
⸻
Pre-Coro (creciendo)
Y te creí… como nunca creí,
te hice eterno dentro de mí…
⸻
💥 Coro (explosivo)
¡Eres fabricante de lágrimas!
El dueño de todo mi dolor,
me hiciste cielo, me hiciste ruinas,
me hiciste perder el control.
Tienes el poder de romper lo eterno
con solo decir adiós,
porque puse mi vida en tus manos…
¡y la convertiste en voz!
¡Eres fabricante de lágrimas!
La herida que no va a cerrar,
aunque me rompas mil veces el alma…
¡te volvería a amar!
⸻
Verso 2 (más intenso)
Eras mil emociones chocando en mi pecho,
guerra y paz en un mismo lugar,
una herida abierta que sangra en silencio
y una razón para continuar.
Me rompías y yo reconstruía
cada parte que dabas por perdida,
porque en cada grieta que dejabas
yo encontraba todavía vida.
⸻
Pre-Coro (más fuerte)
Y me perdí… sin querer escapar,
porque dolías, pero eras hogar…
⸻
💥 Coro (más potente)
¡Eres fabricante de lágrimas!
El fuego que no sé apagar,
me hiciste caer desde lo más alto
y me enseñaste a amar.
Tienes el poder de romperme el alma
y de hacerla gritar,
porque confié mi mundo en tus manos…
¡sin miedo a naufragar!
⸻
Puente (épico, emocional)
Si amar es caer al vacío sin alas,
yo salté por ti sin dudar,
aunque supiera que al final del abismo
no ibas a estar.
Y si me rompo… que sea en tu nombre,
si me pierdo… que sea por ti,
porque hay heridas que duelen tan fuerte…
¡que te hacen sentir!
⸻
🔥 Coro Final (máxima explosión)
¡Eres fabricante de lágrimas!
La historia que no acabó bien,
fuiste tormenta, fuiste mi calma,
fuiste mi todo y mi después.
Tienes el poder de dejarme en ruinas
y hacerme renacer,
porque aunque rompiste lo que te di…
¡volvería a creer!