Dentro de ti hay una luz que nadie puede apagar
Que estuvo ahí desde antes de nacer
Brillando aunque no la vieras, esperando
El momento en que la fueras encontrando
Debajo de capas de miedo y de duda
De voces ajenas que la dejaron muda
Pero nunca extinta, siempre encendida
Esperando que le dieras permiso de vida
Tu luz interior no depende de nada externo
No necesita validación ni gobierno
De nadie más que tú para brillar completa
Es tuya, es única, es perfecta
No se compara con la luz de otros
Porque cada uno tiene sus propios potros
De fuego que corren por dentro del alma
Tu luz es tu firma, tu gracia, tu calma
Hubo tiempos que dejaste que otros la opacaran
Que te convencieron de que si brillaras
Molestabas, eras arrogante, eras demasiado
Y te hiciste pequeño, te quedaste callado
Escondiendo lo mejor de ti por miedo al rechazo
Pero hoy rompes esas cadenas, hoy es el caso
De que tu luz salga sin pedir perdón
El mundo necesita tu iluminación
No naciste para esconderte en las sombras
Para ser menos de lo que eres, para las alfombras
De otros que caminan encima de tu brillo
Naciste para ser faro, para ser el grillo
Que canta en la noche recordando a todos
Que hay luz en la oscuridad, que hay otros modos
De existir que no requieren apagarte
Naciste para brillar, para entregarte
Tu luz interior es tu conexión directa
Con algo más grande, perfecta
Antena hacia lo divino que vive en ti
Que te guía cuando la escuchas, que dice sí
A tus sueños más locos, a tu verdad más pura
Tu luz es tu brújula, tu única cura
Para los días grises donde todo pesa
Enciéndela y verás cómo la tristeza
Se disuelve frente a tu propio resplandor
Tu luz interior, tu más grande valor