[Verso 1]
En la mañana, cuando el sol se cuela,
su risa despierta lo que el sueño olvida.
No hay mapa que marque la ruta que lleva
hasta el rincón donde su alma se guarda.
[Pre-coro]
Y aunque el tiempo corra sin pedir permiso,
ella detiene el reloj con un solo abrazo.
[Estribillo]
Es ella, la que pinta de azul mis días grises,
la que guarda en su voz mis secretos felices.
Es ella, la brújula que no necesita norte,
mi amor de siempre, mi suerte, mi todo.
¡Es ella!
[Verso 2]
Sus manos dibujan caminos de fuego,
sobre mi piel escriben versos sin miedo.
En cada mirada, un océano entero,
donde navego sin rumbo y sin duelo.
[Pre-coro]
Y si el mundo se rompe en mil pedazos rotos,
ella cose el cielo con hilos de nosotros.
[Estribillo]
Es ella, la que pinta de azul mis días grises,
la que guarda en su voz mis secretos felices.
Es ella, la brújula que no necesita norte,
mi amor de siempre, mi suerte, mi todo.
¡Es ella!
[Puente]
No hay estrella que brille si no está a mi lado,
ni canción que suene si no es con su canto.
Ella es el verso que nunca termino,
el comienzo y el fin de mi infinito.
[Estribillo final – más intenso]
Es ella, la que enciende la luna en mis noches frías,
la que cura con besos mis viejas heridas.
Es ella, la razón por la que late este pecho,
mi amor de siempre, mi hecho, mi derecho.
¡Es ella! ¡Es ella!