Tipos de reactividad química
Existen dos enfoques complementarios:
La termodinámica se enfoca en saber si una reacción puede ocurrir o no, pero no cuándo ocurre. Estudia la energía que se gana o se pierde, analiza los cambios de energía libre de Gibbs, esto indica si una reacción puede ocurrir por sí sola, y los cambios de entropía, que miden cómo cambia el orden o desorden de la reacción. También determina el potencial de la reacción para realizar trabajo, es decir, cuánta energía útil puede aprovecharse.
La cinética se enfoca en cómo suceden las reacciones. Estudia qué tan rápido ocurren, los pasos que siguen los reactivos (sustancias químicas que participan en una reacción y que se transforman en productos con el tiempo), y cómo influyen factores como la temperatura, la cantidad de reactivos y los catalizadores (que son sustancias que ayudan a que una reacción ocurra más rápido sin gastarse ni desaparecer en el proceso).
Ambas estudian cómo se comportan las sustancias, pero desde puntos de vista diferentes.
La interacción entre ambas se da porque, aunque una reacción sea termodinámicamente favorable (puede ocurrir), puede hacerlo muy lentamente si su energía de activación es alta. En esos casos, los factores cinéticos pueden hacerla más rápida, como en la oxidación del hierro o la formación de diamantes. Por otro lado, si una reacción es desfavorable, no ocurrirá mucho, aunque se cambien los factores cinéticos (como en la descomposición del agua).
En resumen, la termodinámica determina si la reacción puede pasar, y la cinética determina qué tan rápido lo hace. Ambas son necesarias para entender cómo y cuándo ocurren las reacciones químicas
Por otra parte, es importante saber que no toda la gente sabe que es la reactividad química y en qué productos se encuentra, es por esto que nuestra presentación buscó cambiar un poco este panorama.