Jesucristo es tan grande, no hay otro como él.
Yo le canto porque él es mi Dios.
Salvación mia, roca mia.
Déjame llegar a tu presencia postrado y adorarte. Porque te amo mi Señor.
Eres mi Dios, desde el vientre de mi madre me conoces.
Déjame adorarte una vez más y poder sentir el toque de tu presencia.
Oh oh oh