Te vi llegar como un rayo de sol,
rompiendo el frío de mi habitación.
No dije nada, pero el corazón
gritaba tu nombre sin explicación.
Y aunque el mundo vaya al revés,
cuando me miras todo está bien.
Quédate aquí, no mires atrás,
baila conmigo hasta que no haya más.
Si se apaga el cielo, si cae la luz,
yo sigo vivo si estás tú.
Mil promesas flotan en el aire,
como canciones que no supe cantar.
Pero en tu risa encontré el lugar
donde mis miedos no pueden entrar.
No necesito nada más,
solo este momento y tu paz.
Quédate aquí, no mires atrás,
baila conmigo hasta que no haya más.
Si se apaga el cielo, si cae la luz,
yo sigo vivo si estás tú.
Y si mañana todo se rompe,
si el tiempo nos quiere separar,
guardo tu voz como un norte
para volver a empezar.
Quédate aquí, no mires atrás,
el mundo espera, pero puede esperar.
Si todo tiembla, si pierdo la fe,
contigo aprendo a creer.
Porque al final de esta canción,
tu nombre suena mejor que mi voz.