No me gustaba leer hasta que descubrí la poesía que se escondía en tu piel.
Tienes control de mi, cuando estamos frente a frente, mis ojos se dirigen a tus labios, sin disimulo.
Me enamoré al extremo de visualizar su rostro al cerrar mis ojos.
Estaré presente en cada una de tus noches, como la luna, para velar tus sueños, para darte besos después de cada pesadilla, amarte y disfrutar de tu compañía.
No me gustaba leer hasta que descubrí la poesía que se escondía en tu piel.
Tienes control de mi, cuando estamos frente a frente, mis ojos se dirigen a tus labios, sin disimulo.
Quisiera que cuando cierre mis ojos al dormir, sueñe contigo. De esa manera, podré ser feliz de dos formas; cuando te tengo a mi lado y cuando no.