**Verso 1**
Yo era amable, de alma sincera,
corazón abierto, sin fronteras.
Daba mi mano, daba mi pan,
te abría mi casa, sin dudar.
Perdonaba aunque me herías,
amaba con fe y sin medida.
Cuidaba de otros como un pastor,
con ternura, con todo mi amor.
**Coro**
Pero ahora soy cauteloso,
no por miedo, no por rencor.
Es que he visto cómo el lazo más hermoso
se convierte en traición y dolor.
No me detiene el temor,
me sostiene el temor de Dios...
Y lo que Él hará contigo
si tocas a uno de sus hijos.
**Verso 2**
Mi luz no se ha apagado,
solo la guardo, bien cuidada.
No cualquiera merece el calor
de un alma fiel, quebrada y sanada.
No confundas mi silencio con derrota,
ni mi distancia con frialdad.
Es sabiduría la que me cubre,
no venganza, ni maldad.
**Coro**
Porque ahora soy cauteloso,
no por miedo, no por rencor.
Es que he visto cómo el lazo más hermoso
se convierte en traición y dolor.
No me detiene el temor,
me sostiene el temor de Dios...
Y lo que Él hará contigo
si tocas a uno de sus hijos.
**Puente**
Así que piensa bien, antes de herir,
antes de mentir, antes de fingir.
Dios está mirando, Él conoce el fin,
y yo soy suyo… desde el principio hasta el fin.
**Coro Final**
Ya no soy el mismo de ayer,
pero no me apagué.
Solo aprendí a ver
quién viene con fe… y quién con la espada escondida en la piel.
No me detiene el temor,
me sostiene el temor de Dios...
Y lo que Él hará contigo
si tocas a uno de sus hijos.