Intro hablado
¡Oye, iglesia!
No somos de Pablo, ni de Apolos, ni de hombre alguno.
Somos de Cristo,
y Cristo es el fundamento.
Verso 1
Yo vi una iglesia peleando,
cada cual con su razón,
unos decían: “yo soy de aquel”,
otros: “yo sigo a ese varón”.
Pero el Espíritu me dijo:
“Eso no es madurez,
si Cristo vive en tu alma,
camina en amor y fe”.
Pre-coro
Uno siembra la semilla,
otro la viene a regar,
pero solo Dios del cielo
es quien la hace germinar.
Coro
Cristo es el fundamento,
sobre Él voy a edificar.
No levanto mi esperanza
en la gloria terrenal.
Cristo es el fundamento,
mi roca de salvación.
Si la obra es de Dios, hermano,
pasará por el fuego y quedará.
Verso 2
No te envuelvas en contiendas,
no vivas en división,
que los celos y las riñas
debilitan la misión.
Somos campo de cultivo,
somos casa del Señor,
cada vida es un ladrillo
levantado por su amor.
Pre-coro
Uno siembra la semilla,
otro la viene a regar,
pero solo Dios del cielo
es quien la hace germinar.
Coro
Cristo es el fundamento,
sobre Él voy a edificar.
No levanto mi esperanza
en la gloria terrenal.
Cristo es el fundamento,
mi roca de salvación.
Si la obra es de Dios, hermano,
pasará por el fuego y quedará.
Montuno
No es el hombre, no es la fama,
no es la fuerza ni el saber.
Si no está Cristo en la obra,
todo puede perecer.
Coro responsorial
Cantor: ¿Quién es el fundamento?
Coro: ¡Cristo, Cristo, Cristo es!
Cantor: ¿Quién da crecimiento?
Coro: ¡Solo Dios con su poder!
Cantor: ¿De quién es la iglesia?
Coro: ¡Del Señor, del Señor!
Cantor: ¿Dónde habita su presencia?
Coro: ¡En su templo, en mi interior!
Verso 3
Cuida bien cómo edificas,
mira bien tu corazón,
oro, plata y piedras firmes
son justicia, fe y amor.
No construyas con orgullo,
no con vana posición,
porque el fuego prueba todo
delante del Salvador.
Puente
Somos templo santo,
morada del Dios viviente.
No dañes a tu hermano,
no dividas a la gente.
Que nadie se gloríe
en sabiduría humana,
porque el sabio de este mundo
ante Dios no tiene nada.
Coro final
Cristo es el fundamento,
sobre Él voy a edificar.
No levanto mi esperanza
en la gloria terrenal.
Cristo es el fundamento,
mi roca de salvación.
Si la obra es de Dios, hermano,
pasará por el fuego y quedará.
Soneo final
¡Que suene la clave, que suene el tambor!
Pero que el centro sea Cristo el Señor.
¡Que cante la iglesia con gozo y pasión!
Unidos en Cristo, sin división.
¡No somos de hombres, somos del Rey!
Cristo sostiene mi vida y mi fe.
¡Si Dios da el crecimiento, nadie lo puede parar!
Sobre Cristo, mi casa voy a levantar.
Cierre
Cristo es el fundamento,
Cristo es mi Salvador.
La iglesia le pertenece
al Dios de gloria y amor.