(Estrofa 1)
En Tapachula nació, bajo el sol y entre palmeras,
Yesenia López su nombre, pero Chusita es quien queda.
De sonrisa transparente, alma fuerte y amor sincero,
La vida la fue curtiendo, paso a paso, sin temores ni peros.
(Estrofa 2)
Un día el cielo le habló, regalándole dos estrellas,
Sus hijitas llegaron, y alumbraron la tierra entera.
Desde entonces su camino, se volvió fuerza y cobijo,
Porque una madre guerrera, siempre pelea por sus hijos.
(Coro)
Y ahí va la Chusita, firme como un roble,
La que llora en silencio, y aún así no se rompe.
La vida le ha puesto pruebas, pero nunca se rinde,
Con el alma dolida, pero el corazón que no se extingue.
De Tapachula pa’l mundo, se escucha su nombre,
Yesenia López… mujer de valor enorme.
(Estrofa 3)
Pero también llegó el duelo, y la noche se hizo fría,
Cuando su padre se fue, dejando un hueco en el día.
Y aquel susto con su niña, cuando la vida pendía,
Con el pecho hecho pedazos, ella rezaba y seguía.
(Puente)
Y aunque el mundo se le vino encima,
ella nunca cayó, no perdió la fe…
Porque sabe que el amor de madre,
es más grande que el miedo y que el dolor también.
(Coro Final)
Y ahí va la Chusita, firme como un roble,
La que llora en silencio, y aún así no se rompe.
Guerrera de carne y hueso, corazón que persiste,
Si la vida la empuja, ella vuelve y resiste.
De Tapachula pa’l mundo, nunca se le olvide,
Que Yesenia López… nació pa’ que brille.