Querida Nary,
Te escribo con el corazón en la mano, con una profunda preocupación y con la urgencia que requiere la situación de tus dos sobrinas, Camila y Dianita. La información que tengo es alarmante, y no puedo quedarme de brazos cruzados. Te pido que leas este mensaje completo y prestes mucha atención a cada detalle.
Como sabes, hemos estado investigando los cauces legales. Te confirmo que la entidad en Costa Rica que tiene la autoridad total para proteger a las niñas es el PANI (Patronato Nacional de la Infancia). Ellos son los únicos que pueden intervenir legalmente cuando los derechos de un menor están siendo vulnerados.
Yo, José Antonio Parra Quintero, de la Ciudad de México, he tomado la difícil pero necesaria decisión de reportar formalmente esta situación de negligencia y abandono. He informado detalladamente que la madre no está cumpliendo con su rol; que la niña mayor, Camila (de 13 años), y la pequeña Dianita (de 5 años), no están siendo cuidadas adecuadamente. He sido explícito en señalar que la madre está priorizando el consumo de alcohol con sus amistades en lugar de la seguridad y el cuidado de sus hijas. Este descuido las está poniendo en un riesgo constante.
Sé que esto es doloroso de escuchar, pero es la verdad y es el motivo por el cual debemos actuar con firmeza.
Punto Crítico y Confidencial: La Canción
Nary, necesito que manejes esto con la máxima discreción:
Bajo ninguna circunstancia la madre debe escuchar, ver o tener acceso a la canción que yo mandé a componer para Dianita. Por favor, asegúrate de que esa canción permanezca completamente fuera del alcance de la madre. Esa canción es un gesto de amor y un documento que habla de mis sentimientos por la niña, y en este momento podría ser usado o malinterpretado de una manera que complique la intervención del PANI o el proceso legal.
Sobre el Padre:
Quiero que tengas presente que la figura del padre es inexistente en la vida de Dianita. El padre es un gringo que no ha mostrado ningún interés en su bienestar, no la visita y no se preocupa por su situación. Este detalle es crucial, pues a la hora de que el PANI tome decisiones, se debe dejar claro que no existe una alternativa paterna responsable.
Mi Compromiso Personal:
Nary, necesito que entiendas mi compromiso, que es inquebrantable. Me he encariñado con Dianita de una forma inmensa, la quiero con toda mi alma, como si fuera mi propia hija. Si el PANI llegara a determinar que la custodia debe ser retirada de la madre por la negligencia y el riesgo que está causando, yo te juro que me voy a meter de verdad para asegurar que ella esté a salvo. Estoy dispuesto a viajar a Costa Rica y a enfrentar cualquier batalla legal necesaria.
Mi compromiso es total: si la madre intenta interponerse o si su negligencia es probada y resulta en daño a las niñas, soy capaz de meterme de lleno para que enfrente las consecuencias legales y sea llevada a la cárcel.
Por favor, Nary, mantente fuerte y usa esta información para ayudar a las niñas