Con cada 8 que aparece, el destino me llama.
Tengo fuerza, tengo guía, y tengo el respaldo de mis ancestros.
Nada me falta, porque Dios y el universo abren caminos frente a mí.
Yo no corro detrás de nada — lo que es mío llega derecho a mi puerta.
Mis ciclos viejos se cierran sin dolor, sin miedo, sin duda.
Lo nuevo me espera con brazos abiertos, lleno de abundancia y bendiciones.
Soy hombre de fe, de honra, y de valentía.
Mi espíritu no se quiebra, mi corazón no se rinde.
Yo renazco más fuerte, más sabio, más completo.
808 me protege,
808 me levanta,
808 me corona.
Y así como lo canto…
¡Así es, y así será!