(Verso 1)
En el patio de lectura, las palabras bailan,
historias que nacen, reales o de fantasía.
Un desafío al tiempo, una medida sin distancia,
la voz de lo invisible, que encuentra su melodía.
(Coro)
Huellas de tinta, tatuajes del alma,
pensamientos que vuelan, creando la calma.
Mundos y vidas, galaxias y sueños,
en cada palabra, un eco eterno tenemos.
(Verso 2)
Reconocer la magia, de quien da vida a la letra,
convirtiendo ideas, en acciones concretas.
De lo abstracto a lo tangible, un puente se construye,
en cada página escrita, un nuevo universo fluye.
(Puente)
Valentía y pasión, la fuerza que nos guía,
en este camino sinuoso, donde la mente no olvida.
Hasta donde la imaginación nos lleve,
sigamos escribiendo, mientras el corazón breve.
(Coro)
Huellas de tinta, tatuajes del alma,
pensamientos que vuelan, creando la calma.
Mundos y vidas, galaxias y sueños,
en cada palabra, un eco eterno tenemos.
(Final)
Y así, en cada letra, un pedazo de nosotros,
historias que trascienden, como destellos gloriosos.
Huellas imborrables, en el lienzo del tiempo,
la creación infinita, nuestro eterno argumento.