Desde San Pedro Pochutla, Oaxaca…
hasta Nashville, Tennessee.
Ever Cruz.
Esto no es fantasía… es expediente.
Desde las cinco andamos pilas en el concreto,
mano llena de callo, mente firme y discreto,
no fui nadie pa’ muchos, hoy no explico el progreso,
me humillaron primero… hoy me pesa el respeto.
Desde las cinco andamos pilas en el concreto,
lo que gano es sudor, no favor ni decreto,
Ever Cruz sigue firme, frío y directo,
al que dudó de mí… el tiempo dio el veredicto.
No tuve padre, pero tuve una madre,
una reina que nunca me soltó aunque el mundo arda,
a los dieciséis dejé mi tierra sagrada,
Pochutla en el pecho, Oaxaca tatuada.
Caí en el infierno de las pinches drogas,
oscuro el camino, noches bien locas,
pero salí solo, con hambre y coraje,
hoy cada dólar limpio paga ese pasaje.
Trabajo en el concreto, respeto al oficio,
gracias tío Juan por darme el inicio,
y al Manuel, carnal, por tantos consejos,
por ustedes estoy donde estoy, sin rodeos.
Luis Fernando me enseñó lo que sabe,
de cero a derecho, pa’ que el jale no falle,
somos los que responden cuando el sol cae duro,
Nashville nos conoce por chambear seguro.
Puente
Billetes de a cien, pero mente centrada,
primero la jefa, la familia sagrada,
la Meli, Rodrigo, mi sangre blindada,
y mi sobrinita Evelin Ailed, mi motor, mi mañana.
Desde las cinco andamos pilas en el concreto,
no fue suerte, fue aguantar todo el peso,
me dijeron que nada, que yo no era nadie,
hoy no busco aplausos… que hablen los balances.
A los familiares que dudaron primero,
que dijeron “ese morro no llega ni lejos”,
no guardo rencor, pero tampoco olvido,
la memoria es larga cuando fuiste herido.
No ando buscando bronca ni hacerme el violento,
pero el respeto se gana con hechos y tiempo,
si la vida me hizo frío, no fue por gusto,
fue pa’ no volver a agachar nunca el busto.
Mi flaquita, mi santita, gracias por creer,
cuando todo estaba gris tú me hiciste ver,
si hoy sigo de pie y no me caí otra vez,
es por Dios, por mi madre y por mi fe.
Outro (hablado)
Desde las meras costas de Oaxaca…
hasta Nashville, Tennessee.
Ever Cruz.
Concreto, madrugadas y lealtad.
Desde las cinco… ya andamos pilas.